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El Mundo desde Abajo por Marina OrtizArtículo publicado en el periódico El Caribe el 25/04/2000. Las Micro y Pequeñas Empresas
Hoy en día las microempresas son el tema obligado de las noticias económicas, los programas políticos, las políticas de empleo, los programas de cooperación internacional y el objeto de diferentes Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que tienen programas de apoyo contra la pobreza y el desempleo. En los últimos años, la actividad empresarial ha experimentado un visible crecimiento. La apertura de los mercados ha generado un clima propicio para los negocios, pero también el incremento de la brecha entre ricos y pobres ha obligado a la clase necesitada a buscar alternativas para incrementar los ingresos de su exiguo presupuesto. Así, las microempresas han realizado una doble función: por un lado, son uno de los motores de la economía dominicana y, por otro lado, actúan como estabilizador social. Pero, ¿qué entendemos por microempresas? Lo primero es saber de dónde surge este término. Bruce Tippet acuñó esta palabra en el programa UNO de Brasil, en1973 para caracterizar aquellas unidades con una escala muy pequeña de producción. A partir de entonces se ha discutido ampliamente esta definición y aún hoy día no existe una única acepción. La realidad registra que detrás de estas definiciones se esconde un universo heterogéneo de actividades, estructuras, mercados y niveles de desarrollo muy diferenciados y que estas empresas ya no son el residuo de la economía. Tampoco funcionan como un sector productivo transitorio que absorve la masa de desempleados hasta que se presenten mejores oportunidades laborales. Por el contrario, las más de 350 mil micro y pequeñas empresas que están integradas a la economía dominicana ocupan un lugar relevante, generando el 23% del Producto Interno Bruto. La importancia de estas empresas queda registrada también en su primacía como generadoras de puestos de trabajo, pues más de un millón de dominicanos están insertados al mercado laboral a través de estas unidades económicas. Si relacionamos éstos empleos con la participación de otros sectores formales encontramos que las micro y pequeñas empresas generan el triple de los empleos del gobierno y sus instituciones, cuatro veces más puestos de trabajo que las zonas francas y seis veces más que el turismo. Las estadísticas recopiladas en los estudios de Fondomicro registran que la participación del sector de las micro y pequeñas empresas en el empleo es del 29% de la Población Económicamente Activa (PEA), incluyendo la ocupada y la desocupada, y del 34% de la población ocupada dentro de la Población Económicamente Activa. Así, en los últimos tres años (1997-1999) las micro y pequeñas empresas han adicionado más de 262 mil puestos de trabajo. Muchos de esos puestos de trabajo son de subsistencia y constituye una forma de autoempleo. En ese sentido dentro del universo microempresarial se registran las más variadas y sorprendentes actividades, pues muchas empresas surgen como una respuesta social a la necesidad de supervivencia. Por otro lado, el interés de generar mayores ingresos hace que los empresarios más emprendedores presenten ofertas innovadoras para conseguir colocar las más variadas mercancías y servicios en el mercado. Las amplias investigaciones realizadas sobre este tipo de empresas han permitido derrumbar una de las percepciones más generalizadas que habían con relación a las microempresas, pues antes se consideraba que el sector microempresarial estaba constituido sólo de buhoneros, chiriperos y actividades de la economía subterránea. A lo largo del camino se han podido vislumbrar las diferencias existentes entre una pequeña tienda de comestibles con dos empleados además del dueño y un negocio de artes gráficas dedicado a la composición y diagramación de textos que también tiene dos empleados pero que cuenta con la más moderna tecnología y un sistema computarizado para sus operacioens. Del mismo modo, no es lo mismo un pequeño salón de belleza que una empresa manufacturera con ese mismo número de empleados pero que exporta textiles. Y la diferencia no estriba en la dimensión de la empresa sino en la calidad de su organización, su gestión y su mercado. |
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