Microempresas, Migración y Remesas en la República Dominicana (1996-1997)

Por Marina Ortiz III. MIGRACION Y MICROEMPRESAS

La migración es un fenómeno histórico, pues a lo largo de los años el hombre siempre se ha movilizado de un lugar a otro, ya sea en busca de nuevos mercados de trabajo, de mejores condiciones de vida o con expectativas de un mayor desarrollo personal y familiar.

En el siglo XX, las ciudades —con mayor desarrollo económico, social, político y cultural, con mejores servicios y condiciones de vida— han sido los destinos por excelencia de los migrantes, dando lugar al abandono del campo por la ciudad. En la República Dominicana esta tendencia colocó a Santo Domingo como foco principal de los desplazamientos internos. También los principales centros urbanos de las demás regiones del país fueron receptores de muchos migrantes que provenían de las áreas rurales.

Uno de los tópicos que abarca la encuesta de microempresas de marzo de 1997 son los flujos migratorios de los dueños de microempresas. A partir de esta variable se han querido estudiar los puntos de contacto existentes entre los desplazamientos humanos y los negocios propios.

 

1. Migración interna

Vamos a considerar las migraciones internas a partir de dos situaciones: 1) si el dueño de la empresa nació en un lugar diferente al de su negocio actual, y 2) si ha trasladado su residencia en los últimos cinco años. Esto nos permitirá analizar la procedencia de los dueños de microempresas así como la factibilidad de iniciar una empresa al migrar a otro lugar. También abordaremos las razones que motivaron la migración de los dueños de negocios en los últimos cinco años.

Para clasificar la procedencia de los dueños de microempresas y pequeñas empresas entrevistados en la encuesta de marzo de 1997 consideraremos tres regiones: Cibao, Sureste y Suroeste. En la región Sureste excluiremos a Santo Domingo para manejarla como una categoría independiente por su importancia demográfica.

Acorde con lo anterior, cerca de la mitad de los dueños de negocios (44.1%) nacieron en el Cibao, mientras que de la región Sureste procede una cuarta parte (25.8%) de los microempresarios. Los pueblos del Suroeste tienen una cuota de nacimientos del 17.9% de los propietarios. Por su parte, Santo Domingo sólo registra el nacimiento del 12.2% de los individuos que hoy son dueños de negocios propios, pues es principalmente una ciudad de migrantes.

Visto el lugar de nacimiento a partir de la densidad de población, encontramos que más de la mitad de los propietarios de negocios (58.4%) nacieron en campos del país, es decir en zonas rurales, mientras que sólo cuatro de cada diez (41.6%) tuvieron su lugar de nacimiento en zonas urbanas. Esto es compatible con la composición demográfica del país si consideramos que el 65.8% de los dueños de empresas nacieron hace más de tres décadas, cuando la mayoría de la población estaba dispersa en las aldeas y campos del territorio nacional.

Pero esta población no se ha quedado inmóvil en su lugar de origen. Al contrario, se han establecido diferentes flujos migratorios que se pueden medir a partir del lugar de nacimiento y del lugar donde funcionaba la empresa en marzo de 1997. Los movimientos migratorios registrados entre puntos de partida y de destino con similar densidad poblacional, mantienen, asimismo, proporciones similares. Por un lado, uno de cada tres propietarios (34.8%) se desplazó de una ciudad a otra, mientras que, por el otro lado, el 30.6% se trasladó de forma intrarrural, es decir de una zona rural a otra, como muestra la Tabla III.1.

Sin embargo, se observan diferencias notorias al analizar las corrientes migratorias por los cambios de densidad demográfica entre el punto de partida y el de llegada. Así podemos notar que las ciudades fueron más atractivas como punto de destino para los propietarios de empresas que las zonas rurales. El 27.8% de los dueños de empresas nacieron en campos del interior y se trasladaron hacia la ciudad en busca de mejores condiciones de vida económica y social, en tanto que apenas el 6.8% tomó el camino inverso, es decir tuvieron como punto de partida una zona urbana y como punto de llegada una aldea o campo.

Tabla III.1
Dirección de la Migración de Propietarios de Empresas
del Lugar de Nacimiento a Su Residencia Actual por Género del Propietario
Distribución Porcentual
Dirección Mujer Hombre Conjunta Total
Urbana-Urbana 34.8 36.3 25.9 34.8
Urbana-Rural 7.0 6.3 8.8 6.8
Rural-Rural 31.5 29.2 32.9 30.5
Rural-Urbana 26.8 28.3 32.4 27.9
Total 100.0 100.0 100.0 100.0

 

Al considerar los desplazamientos de los propietarios de microempresas y pequeñas empresas desde su lugar de nacimiento hasta su residencia actual según el género de los dueños no se observan diferencias significativas.

Por otro lado, si analizamos el movimiento migratorio intrarrural e inter-provincial encontramos una menor proporción de propietarios migrantes que de dueños nativos. Así el 61.4% de los propietarios tienen sus negocios en el lugar de na-cimiento o en zonas aledañas, y un 39.6% de los dueños de empresas han migrado fuera de su provincia de nacimiento. Esto nos indica una mayor factibilidad de poner un negocio propio entre aquellas personas oriundas de la provincia donde nacieron que las que se trasladaron desde lugares más distantes.

Esto también se ratifica al indagar sobre la movilidad de los propietarios durante los últimos cinco años. Sólo el 4.5% de los dueños dijeron haber cambiado de resi-dencia en el último quinquenio. La gran mayoría (95.5%), por el contrario, ha permanecido estable en este período. Por ende, ser nativo de un lugar o tener muchos años residiendo en el mismo facilita las condiciones y posibilidades de trabajar en un

negocio propio, debido a que se tiene mejor conocimiento del mercado y mayores relaciones sociales, entre otras ventajas.

Los pocos propietarios que se movilizaron alguna vez durante los años 1993-1997 lo hicieron motivados principalmente por razones laborales (47.1%) o por razones familiares (42.6%). Otros (10.6%) lo hicieron con la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida al cambiar de localización o por problemas de vivienda. Así se ratifican las razones que regularmente motivan las migraciones, ya sea por la búsqueda de nuevos mercados de trabajo, la reunificación familiar, los estudios o las expectativas de una vida mejor.

Los motivos que impulsaron la movilización de los propietarios en los últimos cinco años difieren según el género del propietario. Las razones familiares fueron más señaladas por las mujeres (57.5%) que por los hombres (26.7%). Por el contrario, más hombres dueños de empresas (73.3%) mencionaron las razones laborales como causa principal de su decisión de migrar que mujeres propietarias (23.3%).

Al considerar la migración en los últimos cinco años se observa una prevalencia de las corrientes migratorias interurbanas (Tabla III.2). Así el 39.4% de los pro-pietarios tuvieron puntos de origen y de destino urbanos. Esto difiere del movimiento desde una zona rural hacia otra, pues el flujo migratorio rural-rural tuvo la menor participación (11.2%) en las migraciones de los propietarios de micro y pequeñas empresas en los últimos cinco años.

Tabla III.2
Dirección de las Corrientes Migratorias en los Ultimos Cinco Años
Según el Género del Propietario de la Empresa
Distribución Porcentual
Dirección Mujer Hombre Conjunta Total
Urbana-Urbana 36.7 39.6 100.0 39.4
Urbana-Rural 20.8 42.1 - 29.7
Rural-Rural 13.9 8.4 - 11.2
Rural-Urbana 28.6 9.9 - 19.7
Total 100.0 100.0 100.0 100.0

Un dato interesante es que el sentido de la migración experimentó un incremento urbano-rural, pues 29 de cada 100 propietarios emigraron desde zonas urbanas hacia campos del interior del país. Esta tendencia hacia las zonas rurales es más manifiesta entre los hombres propietarios (42.1%) que entre las mujeres dueñas de negocios (20.8%) como muestra el gráfico .

Por el contrario, las ciudades tienen un mayor atractivo para las mujeres propietarias que la zona rural, pues mientras el 28.6% de las dueñas de negocios se trasladaron hacia una urbe, sólo el 9.9% de los hombres propietarios hicieron lo mismo. Esto podría sugerir que la emigración genera mayores expectativas en las mujeres de conseguir cambios positivos en su nivel de vida (trabajo, estudio, relaciones personales, entre otros).

Si analizamos comparativamente los desplazamientos internos de los propietarios de empresas con relación al lugar de nacimiento y a los últimos cinco años, encontramos algunos elementos interesantes. En la Tabla III.3 se percibe un cambio en la orientación de los flujos migratorios. Mientras antes 27 de cada 100 dueños de negocios salieron de sus campos y aldeas para residir en zonas urbanas, en los últimos cinco años, ese porcentaje ha disminuido a 19 de cada 100 entre los que se trasladaron en el período. Por otro lado, las zonas rurales sólo fueron punto de llegada para el 6.8% de los propietarios, y esa tendencia cambió en el último quinquenio, pues, entre aquellos que cambiaron de localización, un 29.7% se trasladó a campos y aldeas en el interior del país.

El movimiento intrarrural experimentó una reducción como alternativa al desplazamiento de los migrantes de los últimos cinco años. No ocurrió así con el flujo migratorio interurbano, que mantuvo niveles relativamente similares, teniendo la mayor participación en el traslado de los dueños de negocios durante los últimos cinco años.

Tabla III.3
Corrientes Migratorias de los Propietarios
de Microempresas y Pequeñas Empresas
Distribución Porcentual
Dirección de la Residencia Actual Lugar Nacimiento Migración Ultimos Cinco Años
Urbana-Urbana 34.8 39.4
Urbana-Rural 6.8 29.7
Rural-Rural 30.6 11.2
Rural-Urbana 27.8 19.7
Total 100.0 100.0

Resaltando los aspectos más relevantes, podemos señalar que el poco desplazamiento de los dueños de negocios en los últimos cinco años apunta a mayores facilidades para realizar gestiones empresariales entre aquellas personas que perma-necen en sus provincias de origen (nativos) que entre migrantes. Por otro lado, al comparar las corrientes migratorias de los propietarios en el último quinquenio y el cambio entre el lugar de nacimiento con su residencia actual, se verifican variaciones en los flujos migratorios de estos dos momentos:

- Primero, una reducción de la migración rural hacia las ciudades;

- Segundo, una tendencia a retornar a los campos y, por consiguiente, un incremento en la migración urbana-rural; y

- Tercero, una disminución del movimiento interrural.

 

2. Migración externa

Además de los movimientos migratorios internos es importante conocer la relación de los dueños de microempresas y pequeñas empresas con el extranjero. Algunos propietarios de negocios entrevistados en la encuesta habían nacido en el extranjero (0.9%). Otros mantienen contacto regular con otros países, ya sea a través de viajes, de amigos y/o de familiares residentes fuera del país, o porque ellos mismos tienen residencia en el extranjero. Aunque esto último pueda parecer extraño, el 2.8% de los propietarios tienen visa de residencia de otro país.

Una alta proporción de dueños de negocios (70%) no tiene pasaporte y sólo uno de cada tres propietarios (30%) tiene dicho documento. Un porcentaje aún menor (10.2%) tiene visa vigente para viajar a otro país.

La Tabla III.4 presenta la tenencia de documentos necesarios para viajar a otros países por parte del propietario. Es significativo notar que una proporción mayor de hombres dueños de empresas tienen al día la documentación necesaria para salir del país en comparación con las mujeres propietarias. El 34.2% de los dueños de negocios tiene pasaporte y 12.1% tiene visa en la actualidad, mientras que estos porcentajes son menores (24.4% y 6.6%, respectivamente) cuando la mujer es la propietaria de la empresa.

Uno de cada diez propietarios (10.2%) tiene visa para viajar fuera del país, y de éstos, la mayoría (78.9%) tiene visa para entrar a los Estados Unidos. Otros países de Centroamérica y del Caribe (9.6%) o de Europa (2.9%) también han otorgado el visado a dueños de microempresas y pequeñas empresas. En la tenencia del visado también se observa una cantidad mayor de hombres (12.1%) que de mujeres (6.6%) con esta facilidad para ingresar a otro país.

Tabla III.4
Documentos del Propietario y Contacto con Otros Países
por Género del Propietario
Distribución Porcentual
  Mujer Hombre Conjunta Total
Pasaporte        
Tiene 24.4 34.2 39.4 30.0
No Tiene 75.6 65.8 60.6 70.0
Total 100.0 100.0 100.0 100.0
Visa Vigente        
Tiene 6.6 12.1 21.5 10.2
No Tiene 93.4 87.9 78.5 89.8
Total 100.0 100.0 100.0 100.0
País Emisor de Visa*        
Estados Unidos 64.4 81.2 100.0 78.9
Centroamérica y el Caribe 19.3 6.6 - 9.6
Europa 3.0 3.6 - 2.9
De Varios Países 8.1 3.6 - 4.5
Otros 5.1 4.9 - 4.2
Total 100.0 100.0 100.0 100.0
Residencia de Otro País        
Tiene 1.9 3.6 3.9 2.8
No Tiene 98.1 96.4 96.1 97.2
Total 100.0 100.0 100.0 100.0
País Emisor de Residencia*        
Estados Unidos 55.0 81.9 66.5 71.0
Centroamérica y el Caribe 19.2 - - 6.6
Europa - 12.1 33.5 10.0
Otros 25.8 6.0 - 12.3
Total 100.0 100.0 100.0 100.0

 

* Los porcentajes de los países emisores de visa y de residencia corresponden al número de propietarios que tienen visa o residencia, respectivamente.

Algunos propietarios tienen residencia en el extranjero, pero siguen teniendo sus negocios en el país. En algunos casos viven fuera y otras personas atienden sus negocios, mientras que otros mantienen vigente su residencia viajando regularmente al extranjero y pasando temporadas en el país que le otorgó la residencia. En esta situación se encuentra el 2.8% de los propietarios de empresas. De los propietarios que tienen residencia, el 71% posee residencias emitidas por Estados Unidos, mientras que uno de cada diez (10%) la han obtenido de algún país de Europa.

Uno de cada cinco propietarios (20.2%) alguna vez en su vida ha visitado un país extranjero, teniendo la mitad de ellos (51.7%) a Estados Unidos como destino de su viaje. En segundo lugar, los viajes de los empresarios han sido hacia países centroamericanos y caribeños, con un 38.6% de los dueños de negocios que se han desplazado hasta ellos. Es significativo señalar que dentro de este grupo anterior, Haití ha sido visitado por el 19.7% de los dueños de empresas.

Un tercio de los propietarios (33.3%) respondió afirmativamente a la pregunta de "si consigue una visa, permiso de trabajo o residencia de otro país ¿dejaría el negocio y se iría a vivir fuera?".

Más de la mitad de los dueños de negocios (63.1%) no tiene intención de abandonar sus proyectos empresariales para salir del país. Unos pocos (3.6%) señalaron que se irían fuera pero dejarían el negocio funcionando bajo la supervisión de otra persona.

Al descomponer esta variable por el género del propietario notamos una predisposición mayor en las mujeres (41.5%) que en los hombres (28.2%) a dejar el negocio si tuvieran la posibilidad de salir legalmente del país.

Tabla III.5
Intención de Salir del País por Género del Propietario de la Empresa
Distribución Porcentual
Intención de Salir Mujer Hombre Conjunta Total
Tiene Intención 41.5 28.2 11.8 33.3

Se Iría, pero Negocio Sigue Funcionando

3.5 4.1 1.4 3.6
No Tiene Intención 55.0 67.7 86.9 63.1
         
Total 100.0 100.0 100.0 100.0

Respecto a la actividad de las empresas, los dueños de unidades comerciales (23%) son los que tienen menos intención de salir del país con relación a los propietarios de empresas manufactureras (44.8%) o de servicios (43.1%) que estarían en la misma actitud.

Al analizar la dimensión de la empresa, ya sea por el número de trabajadores o por el volumen de ventas, de los propietarios que están en disposición de partir hacia otro país, encontramos que los dueños de negocios más pequeños o con menores montos de ventas abandonarían más fácilmente sus negocios que en el caso contrario.

Es interesante señalar que la opción de dejar el negocio por vivir fuera del país tiene mayor acogida entre los empresarios que la de dejar el negocio por un empleo dentro del país. La encuesta de marzo de 1996 estudió la intención de permanencia en los propietarios de microempresas y pequeñas empresas con relación a la opción de un trabajo asalariado, y sólo uno de cada diez (10.7%) tomaría la decisión de cambiar el negocio por un empleo.

Como vimos, la emigración hacia otro país constituye una opción más atractiva para el 36.8% de los propietarios de negocios, si sumamos aquellos que respondieron que saldrían del país aunque dejaran sus negocios operando de manera regular. Esto sugiere que la población tiene expectativas positivas de mejores niveles de vida emigrando hacia otro país, independientemente de las condiciones de trabajo que pueda encontrar en el país receptor.

 

IV. LAS REMESAS Y LOS MICROEMPRESARIOS

 

Las remesas de dinero enviadas desde el exterior tienen una gran importancia para la economía nacional. Estudios realizados han estimado que anualmente entran al país cerca de 1,200 millones de dólares por este concepto, lo que significa que los aportes de dominicanos que viven fuera del país representan la segunda fuente de ingreso de divisas después del turismo. En adición a esto, las remesas tienen un gran impacto social, ya que regularmente llegan como una contribución o ayuda de los dominicanos ausentes a sus familiares o amigos y están esparcidas por todo el territorio nacional.

Dada su importancia a nivel económico y social, la encuesta de Fondomicro incluye este año un renglón acerca de las remesas recibidas por los hogares de los propietarios de micro y pequeñas empresas a nivel nacional.

Planteamos las siguientes hipótesis de trabajo: 1) que los lazos de familiaridad influyen en el envío de remesas a los hogares de los propietarios de empresas; 2) que los hogares de mujeres propietarias de empresas son receptores de remesas en mayor proporción que los hogares de hombres propietarios; y 3) que los hogares de las empresas que tienen menor dimensión económica reciben mayor flujo de remesas anualmente.

 

Hipótesis 1: Los lazos de familiaridad influyen en el envío de remesas a los hogares de los propietarios de empresas.

Para establecer las conexiones de los dueños de negocios con el extranjero, primero indagamos si tienen parientes cercanos que han emigrado hacia otros países. La mayoría (81.2%) de los dueños de negocios en todo el país tiene algún miembro de su familia residiendo en el extranjero, mientras que sólo el 18.8% aseveró lo contrario (ver gráfico IV.1). También quisimos ver el envío de remesas al hogar de los pro-pietarios de empresas a partir de las relaciones de parentesco.

Estudios acerca de la familia han establecido diversas clasificaciones sobre esta institución social. Entre ellas están la de la familia lineal y la familia colateral. La familia lineal está formada por descendientes sanguíneos directos: padre, madre, hermanos, hijos, abuelos, nietos; mientras que la familia colateral está compuesta por personas con relaciones de parentesco no directas, tales como tíos, primos, sobrinos, esposo, etc.

Otra clasificación es la de la familia nuclear y la familia extendida. La familia nuclear consiste en la pareja y sus hijos, en caso de que el propietario haya establecido una relación de pareja a través del matrimonio o la unión libre, mientras que estaría formada por sus padres y hermanos si el propietario es soltero. La familia extendida, a su vez, estaría formada por otros miembros de la familia además del núcleo primario. Es a partir de estas definiciones que vamos a explicar las relaciones de parentesco existentes entre los dominicanos ausentes y los dueños de micro y pequeñas empresas.

Más de la mitad (55.3%) de los dueños de empresas tienen miembros de su familia lineal en el extranjero, es decir, padres, hermanos, hijos, abuelos o nietos están residiendo en países distintos a su lar natal. Además, cuatro de cada cinco empresarios (82.1%) tienen familiares colaterales en otros países.

 

Por su parte, un poco más de la mitad (54.5%) de los propietarios que nunca han establecido una relación permanente de pareja tienen algún miembro de su familia nuclear viviendo fuera del país. Esta proporción es menor (17.5%) entre los que alguna vez han contraído matrimonio o han vivido en unión libre.

Tabla IV.1
Familiares que Residen en el Extranjero
por Género del Propietario
Distribución Porcentual
Tipo de Familia Tiene No Tiene
Familia Lineal 55.3 44.7
Familia Colateral 82.1 17.9
Familia Nuclear de Solteros 54.5 14.5
Familia Nuclear de No Solteros 17.5 82.5
Familia Extendida de Solteros 79.5 20.5
Familia Extendida de No Solteros 93.5 6.5

Lo anterior demuestra que los dueños de micro y pequeñas empresas están ligados a otras sociedades y a otras culturas a través de sus familiares residentes en el extranjero. Esta conexión se evidencia más aún entre los hombres y mujeres dueños de negocios que alguna vez han contraído matrimonio o viven en unión libre, pues en el 93.5% de los casos algún miembro de su familia extendida emigró a otro país. Esto quiere decir, que nueve de cada diez empresarios tiene primos, tíos, sobrinos, cuñados u otro miembro de su familia fuera del país.

Analizando estas relaciones a partir del género del propietario no se observan grandes diferencias. Mientras el 50.5% de las mujeres dueñas de unidades empre-sariales tienen familiares nucleares viviendo allende los mares, una proporción ligeramente mayor de hombres empresarios (59.1%) están en similar situación. Asimismo, tanto hombres (80.6%) como mujeres (83.6%) dueños de negocios tienen casi la misma cantidad de familiares colaterales en otros países.

Donde se observan diferencias es cuando el propietario es soltero o no, pues entre los que aún no han convivido en pareja más de la mitad de los hombres propietarios (57.9%) y casi la mitad de las mujeres dueñas (49.7%) tienen miembros de su familia nuclear en el extranjero. Estos porcentajes disminuyen sustancialmente si los propietarios no son solteros. Apenas un sexto de los hombres (15.1%) y de las mujeres (17.4%) tienen al esposo o la esposa y los hijos fuera de su seno familiar.

Estas conexiones de los dueños de empresas con sus familiares emigrantes en el extranjero se evidencian en el flujo de remesas que regularmente reciben los dueños de micro y pequeños negocios. Uno de cada cinco hogares (21.8%) de los propietarios de micro y pequeñas empresas percibe dinero enviado desde el exterior, indepen-dientemente de los lazos de parentesco con sus familiares ausentes.

Tabla IV.2
Recepción de Remesas Según Localización de las Empresas
Distribución Porcentual
Localización Recibe Remesas No Recibe Remesas
Santo Domingo 23.2 76.8
Ciudades 23.1 76.9
Resto del País 19.7 80.3
Total 21.8 78.2

En la medida en que las relaciones de familiaridad entre los propietarios y los dominicanos ausentes sean más estrechas, mayores serán las probabilidades de recibir dinero desde otros países. Por consiguiente, las remesas llegan en mayor proporción a los hogares de propietarios con fami-liares directos (lineales o nucleares) resi-diendo en el extranjero.

El 37.6% de quienes tienen algún familiar muy cercano (padres, hermanos, hijos, etc) que emigró a otro país reciben remesas. Sólo el 12.5% de aquellos no tienen miembros de su familia lineal fuera del país son beneficiarios de remesas. Por el contrario, cuando las relaciones de fa-miliaridad tienden a ser más distantes, como es el caso de familiares colaterales (primos, tíos, sobrinos, etc.), es mayor la proporción de quienes no reciben dinero. Así, tres de cada cuatro empresarios (75.9%) tienen familiares colaterales y no reciben dinero de ellos. Al tercio restante (24.1%) le llegan remesas enviadas por miembros de su familia colateral.

Lo mismo ocurre con la familia nuclear y la familia extendida. Si la mujer o el hombre dueño de negocio tiene su cónyuge o sus hijos en el extranjero recibe casi tres veces más remesas (65.5%) que si tiene otros miembros de su familia (24.0%). También es interesante notar que el estado civil del propietario influye en la recepción de remesas. Si el propietario tiene miembros de su familia nuclear y es soltero recibe remesas en el 38.2% de los casos, mientras que le llega dinero en mayor proporción (65.5%) si está o estuvo casado o unido.

Tabla IV.3
Recepción de Remesas Según Tipo de Familiares en el Extranjero
Distribución Porcentual
  Recibe Remesas No Recibe Remesas
Familia Lineal    
Tiene 37.6 62.4
No Tiene 12.5 87.5
Total 26.4 73.6
Familia Colateral    
Tiene 24.1 75.9
No Tiene 37.0 63.0
Total 26.4 73.6
Familia Nuclear de Solteros    
Tiene 38.2 61.8
No Tiene 12.3 87.7
Total 26.4 73.6
Familia Extendida de Solteros    
Tiene 22.3 77.7
No Tiene 42.6 57.4
Total 26.4 73.6
Familia Nuclear de No Solteros    
Tiene 65.5 34.5
No Tiene 18.1 81.9
Total 26.4 73.6
Familia Extendida de No Solteros    
Tiene 24.0 76.0
No Tiene 59.9 40.1
Total 26.4 73.6

La Tabla IV.3 valida la hipótesis de que mientras más estrechas son las relaciones de parentesco (familia lineal vs. familia colateral/familia nuclear vs. familia extendida) mayor es la probabilidad de recepción de remesas. Además, esto ratifica que los dominicanos ausentes mantienen un sentido de "permanencia" con respecto a sus familias en el país y cumplen una de las funciones principales de la familia: dar o contribuir al sostenimiento económico de sus miembros.

 

Hipótesis 2: los hogares de mujeres propietarias de empresas reciben remesas en mayor proporción que los hogares de hombres propietarios.

Como vimos anteriormente, el 46.8% de los negocios son propiedad de mujeres. Aunque éstos son de menor tamaño y tienen menor volumen de ventas mensuales que las empresas propiedad de hombres, los mismos representan la principal fuente de ingreso del hogar de las propietarias en el 38.3% de los casos. Otras fuentes (11.9%), como remesas y ayudas de familiares y amigos en el extranjero, generan los recursos necesarios para sostener el hogar de las familias de mujeres, mientras que apenas el 5.7% de los hombres priorizan esta categoría como principal fuente de ingresos.

La Tabla IV.4 nos presenta que el 26.4% de los hogares de mujeres propietarias de micro y pequeñas empresas reciben remesas provenientes de sus familiares y amigos en el extranjero. Esta proporción se reduce (18.7%) cuando las unidades son de propiedad masculina.

Tabla IV.4
Recepción de Remesas según Género del Propietario
Distribución porcentual
Género Recibe Remesas No Recibe Remesas
Mujer 26.4 73.6
Hombre 18.7 81.3
Conjunta 12.2 87.8
Total 21.8 78.2

Interesados en saber quiénes y cómo envían las remesas a los hogares de los propietarios, indagamos algunos aspectos del remitente, de las modalidades y razones de la remisión así como del uso que los dueños de negocios dan a esos fondos.

La mujer dominicana que ha emigrado a otras tierras envía dinero a sus familiares en mayor proporción que el hombre, pues más de la mitad de las remesas (55.1%) que llegan a los hogares de los dueños de micro y pequeños negocios son remitidas por mujeres. Cuarenta y cinco de cada cien envíos de dinero (44.9%) son remitidos por hombres que han fijado su residencia en el extranjero.

Las remesas llegan a los hogares de los micro y pequeños empresarios enviadas por el 72.4% de los familiares directos de éstos en el extranjero. Asimismo, también se reciben los aportes remitidos por otros familiares (27.6%) que envían dinero a sus parientes. Esto refleja la importancia de las relaciones de parentesco para la recepción de remesas.

Estados Unidos de Norteamérica ha sido el destino por excelencia del emigrante dominicano. Razones históricas, geográficas, económicas, sociológicas y culturales han alimentado las motivaciones de cientos de miles de dominicanos para residir en ese país. Hoy día se reportan no menos de 700 mil dominicanos nacidos en el país y que viven en los Estados Unidos, independientemente de su condición de migrante legal o ilegal. Por eso mismo, ese país se convierte en el punto de envío principal de las remesas que llegan a dueños de micro y pequeños negocios. Tres de cada cuatro envíos de remesas (79.5%) que reciben los ho-gares de los micro y pequeños empresarios provienen de los Estados Unidos de Norteamérica, principalmente desde New York, Brooklyn, Bronx, New Jersey y Boston, entre otras ciudades.

En las dos últimas décadas, los paí-ses europeos también se han convertido en un destino atractivo para muchos na-cionales. Tanto España, Francia e Italia, y otros más al norte como Alemania y Ho-landa, han sido el puerto de llegada para muchos dominicanos que buscan abrirse nuevos caminos económicos, intelectuales y personales. Por eso, un 13% de las remesas llegan desde algún país de Europa, lo que convierte a ese continente en el segundo emisor de remesas para hogares de dueños de negocios en la República Dominicana. Otras remesas (7.8%) arriban a los hogares de los propietarios desde Suramérica, Centroamérica y el Caribe, o desde los países asiáticos.

Entre los medios utilizados para el envío de dinero, las compañías remesadoras sirven de vía de transferencia de dinero para el 77.5% de los aportes destinados a los hogares de los propietarios de micro y pequeñas empresas. También los familiares y amigos que regresan al país son medios utilizados por los parientes de los dueños de empresas para hacer llegar sus remesas en el 22% de los casos.

Las remesas de dinero constituyen una fuente de ingreso que aumenta el presupuesto de los hogares de los dueños de negocios, pues en la mayoría de los casos (94%) llegan como contribución o ayuda a los parientes que se han quedado en el país. Apenas un 6% de las remisiones de dinero se envían con la intención de pagar deudas de los remitentes con el propietario del negocio u otra persona, o se reciben como pensión de los dueños de negocios.

Asimismo, esos fondos se utilizan principalmente para gastos familiares (84.9%) como alimentación, educación, vivienda y gastos de salud, entre otros. Apenas el 7% de las remesas recibidas son destinadas por los dueños a inversiones en el negocio, ya sea en la compra de materias primas y mercancías, equipos y maquinarias u otros gastos. En otros casos (8.1%) los propietarios utilizan ese dinero para pagar deudas contraídas por el remitente o como ahorro.

La Tabla IV.5 muestra las diferencias existentes en el uso de las remesas según el género del propietario. Mientras la mayoría de las mujeres empresarias (92.8%) utilizan las remesas para cubrir gastos relativos al sostenimiento de su familia, un porcentaje menor de hombres propietarios (71.3%) hace lo mismo. Por el contrario, el 15.6% de los dueños destinan las remesas a inversiones en el negocio y sólo el 1.5% de las propietarias realizan gastos de su empresa con el dinero que reciben del extranjero.

Tabla IV.5
Principal Uso de las Remesas según Género del Propietario
Distribución porcentual
Uso de Remesas Mujer Hombre Conjunta
Gastos Familiares 92.8 71.3 89.5
Gastos del Negocio 1.5 15.6 10.5
Otros Gastos 5.7 13.2 -
Total 100.0 100.0 100.0

En suma, los hogares de las mujeres propietarias reciben más transferencias monetarias de sus parientes del extranjero, que los hogares de hombres propietarios. Así también, más mujeres residentes en el extranjero envian remesas que los miembros del género masculino y, finalmente, las remesas recibidas por mujeres se dedican en mayor proporción a la economía doméstica que las transferencias recibidas en los hogares de hombres propietarios de negocios.

 

Hipótesis 3: Los hogares de los propietarios de empresas que tienen menor nivel económico reciben un mayor flujo de remesas.

Estudios anteriores realizados por Fondomicro establecen una relación entre los niveles de desarrollo de las empresas y los volúmenes de ventas mensuales promedio, así como entre el capital invertido en la empresa y los niveles de venta.

A partir de estas consideraciones vamos a utilizar las ventas mensuales promedio y el número de trabajadores como variables de medición del nivel económico de las empresas. Es necesario señalar que las cifras del volumen de ventas son estimaciones realizadas por los mismos dueños al responder la pregunta de ¿cuánto vende regu-larmente en un mes?

Al analizar la recepción de remesas según el número de trabajadores de la empresa, notamos que los hogares de los propietarios de empresas de uno y dos trabajadores son receptores de remesas en mayor proporción que aquellos dueños de negocios que tienen más de dos trabajadores. Así, 51 de cada 100 empresas que reciben dinero desde el extranjero son unidades unipersonales y 30 de cada 100 remesas son recibidas en empresas de dos trabajadores. Estas proporciones disminuyen a medida que aumenta el número de trabajadores.

Tabla IV.6
Recepción de Remesas por Número de Trabajadores de la Empresa
Distribución Porcentual
Trabajadores Recibe No Recibe
1 51.5 38.5
2 30.2 30.8
3 7.7 15.5
4 y más 10.5 15.2
Total 100.0 100.0

Ahora bien, según el monto de venta promedio por trabajador, vamos a clasificar las empresas en tres niveles. El primer nivel corresponde a aquellos negocios con ventas promedio por trabajador de hasta RD$8,000 pesos mensuales, y éstas repre-sentan el 64.1% de todas las empresas. En el segundo nivel se encuentra el 18.3% de los negocios y está formado por aquellas empresas con ventas promedio por trabajador de RD$8,001 a RD$18,000 pesos mensuales. El tercer nivel está formado por las empresas con ventas promedio mensuales más de RD$18,000 pesos por trabajador, y conforman el 17.6% del total de las empresas.

Tabla IV.7
Recepción de Remesas según Ventas Promedio Mensuales por Trabajador
Distribución Porcentual de Empresas
(RD$) Empresas Recibe No Recibe
Primero Menos de 8,000 64.1 69.2 63.6
Segundo 8,001a 18,000 18.3 16.6 18.0
Tercero Más de 18,000 17.6 14.1 18.0

Como muestra la Tabla IV.7, las empresas del primer nivel reciben remesas de sus familiares en el extranjero en mayor proporción que las empresas del segundo o tercer nivel. Esto indica que 69 de cada 100 remesas llegan a los negocios que venden menos de RD$8,000 por trabajador, en tanto que cuando los niveles de ventas son de RD$8,001 a RD$18,000 disminuye la recepción de remesas a 16.6%, y a 14.2% cuando los trabajadores venden en promedio más de RD$18,000 pesos mensuales.

Al descomponer la recepción de remesas según los montos de ventas mensuales de la empresa, independientemente del número de trabajadores, encontramos una mayor cuota de recepción de remesas en las empresas que tienen niveles más bajos de ventas mensuales que en las demás categorías. Acorde con esto, casi la mitad de los dueños de negocios (45.6%) que reciben dinero de sus familiares en el extranjero, tienen empresas con ventas promedio de cinco mil pesos o menos.

La recepción de remesas a los hogares de los propietarios de empresas se reduce en la medida en que aumentan los montos promedio de ventas mensuales: el 16.7% de los dueños de negocios que reciben dinero del exterior venden entre RD$5,001 y RD$10,000, en tanto que el 17% corresponde a las empresas que venden entre RD$10,001 y RD$20,000. También las remesas son recibidas por aquellos propietarios de negocios que tienen montos de ventas superiores a los RD$20,000 pesos y hasta RD$50,000 pesos mensuales, como ocurre en 17 de cada 100 casos. Apenas el 7.8% de los receptores de remesas tienen unidades económicas que venden por encima de los RD$50,000 pesos mensuales.

Tabla IV.8
Recepción de Remesas por ventas mensuales
Distribución Porcentual
Monto Recibe No Recibe Total
RD$5,000 o menos 45.6 42.9 43.4
De $5,001 a $10,000 16.9 11.5 12.6
De $10,001 a $20,000 17.0 11.7 12.9
De $20,001 a $50,000 12.7 18.0 16.9
Más de $50,000 7.8 15.9 14.2
Total 100.0 100.0 100.0

 

Por lo tanto, la hipótesis que planteamos de que las empresas de menor dimensión tienen más probabilidades de ser receptoras de remesas por parte de sus familiares del extranjero es válida, ya sea descomponiendo la recepción de remesas por el número de trabajadores, por el monto de ventas mensuales o por las ventas promedio por trabajador. Además, el hecho de que las remesas se reciban principalmente en los hogares de los dueños de empresas de menor dimensión explica cómo logran man-tenerse operando estos negocios cuando, obviamente, los bajos montos de venta no alcanzan ni para satisfacer las necesidades del hogar de los propietarios.

 

1. Estimación del monto de las remesas

Como hemos visto, un quinto de los dueños de negocios recibe remesas de sus familiares del exterior, principalmente como una contribución o ayuda al hogar de los propietarios. Estos aportes de los dominicanos ausentes llegan desde diversos puntos del mundo a través de empresas remesadoras o de familiares y amigos que traen el dinero desde el extranjero.

La estimación del monto recibido por concepto de remesas en los hogares de los propietarios de microempresas y pequeñas empresas se realizó a partir de cuatro momentos:

1) la selección de los casos que respondieron recibir remesas de sus familiares o amigos del extranjero;

2) la conversión en períodos homogéneos (en este caso anual) de las remesas reportadas;

3) la sumatoria de los valores de los casos ponderados; y

4) la estimación del valor promedio para los casos que declararon recibir remesas pero que rehusaron responder cuánto recibían.

Este procedimiento impide que se sobreestimen las remesas, ya que delimita el universo concreto, pero, además, se utilizan los valores reales expresados por los propietarios. Sólo en los casos no reportados se asigna una ponderación decreciente en la medida en que los valores extremos aumentan su distancia del centro de la distribución.

Al preguntarle a los propietarios sobre el monto de las remesas que reciben ellos o algún miembro de su hogar, obtuvimos un 88.1% de respuestas concretas. Otros (11.9%) no quisieron declarar los valores de las remesas recibidas. Estos casos se declararon como remesas no reportadas y, para incluirlos en la estimación del monto total de las remesas, se calculó un monto promedio de aquellas empresas que sí declararon valores recibidos según el tamaño de la empresa. A partir de esto se asignó el monto promedio estimado a los propietarios que no reportaron el monto de las remesas recibidas.

Por otro lado, las remesas son recibidas en los hogares de los propietarios de negocios en diferentes intervalos de tiempo. Así, 27 de cada 100 envíos de dinero llegan todos los meses, mientras que 16 se reciben cada dos meses. Algunos hogares reciben con mayor regularidad estas remesas, pues dueños de negocios declararon que sus hogares son receptores de remesas cada quince días. Esto ocurre en el 6.8% de los casos. Uno de cada tres empresarios (33.2%) informó que por lo menos una vez al año recibe dinero de sus familiares y amigos en el extranjero en tanto que a otros (16%) les llegan las remesas en un intervalo de tres a seis meses.

A partir de la metodología antes señalada, se estimó que los hogares de los dueños de micro y pequeñas empresas en el país reciben RD$892.0 millones, los que, calculados a la tasa oficial del dólar, representan alrededor de US$63.6 millones.

La Tabla IV.9 presenta el monto de las remesas recibidas durante un año en los hogares de los propietarios según el tamaño del negocio. Observando la distribución de los montos estimados en función del número de trabajadores, se aprecia que las unidades unipersonales son mayores receptoras de remesas y a su vez perciben un monto mayor de dinero que las empresas de más de un trabajador. Estas cifras reiteran la relación de que a menor número de trabajadores mayor recepción de remesas.

Tabla IV.9
Estimación Anual de Remesas Recibidas en los Hogares de los Propietarios
Según el Tamaño de la Empresa
Número de Trabajadores Empresas % Monto RD$ Monto US$
1 51.8 449,278,223 32,045,522
2 29.6 240,893,304 17,182,119
3 a 4 11.5 129,232,781 9,217,745
5 a 10 6.3 41,014,301 2,925,414
11 a 50 0.9 31,676,894 2,259,408
Total 100.0 892,095,503 63,630,207

 

La cifra de 63.6 millones de dólares luce pequeña frente al monto estimado a nivel nacional de 1,200 millones de dólares, no obstante, tiene un gran impacto en la economía de los propietarios de micronegocios. Las remesas se reciben principalmente dentro del segmento de la población donde funcionan las empresas de subsistencia, es decir, negocios con uno o dos trabajadores, bajos niveles de venta, ninguna capacidad de acumulación y con poca o ninguna tecnología. Dentro de este renglón pode-mos caracterizar negocios tales como el paletero, el buhonero ambulante, la seño-ra que vende hielo y helados en su casa, el pequeño salón de belleza de patio, el ventorrillo del barrio y un sinnúmero de negocios que funcionan en condiciones precarias y con pocas posibilidades de expansión.

Realicemos un ejercicio para entender el impacto de las remesas en el universo microempresarial. En promedio, cada hogar de un dueño de microempresa recibe al año US$892 dólares (que multiplicados por la tasa oficial de cambio son RD$12,509 pesos dominicanos). Si dividimos este monto anual en mensualidades, cada hogar recibe entonces al mes una inyección promedio de US$74 dólares mensuales, es decir, de RD$1,042 pesos. Esta suma representa casi el sueldo mínimo de cualquier servidor público o trabajador de un negocio pequeño.

Como se puede ver, las remesas representan para muchos dueños de negocios el punto de equilibrio necesario para mantener funcionando la empresa y, a la vez, satisfacer, aunque sea mínimamente, sus necesidades básicas de alimentación y vivienda.

Resumiendo los aspectos relevantes del envío de remesas a los hogares de los propietarios, podemos decir:

a) que las relaciones de familiaridad influyen directamente en el envío de remesas desde el exterior y, por tanto, mientras más directos y estrechos son los lazos familiares mayores probabilidades tienen los dueños de microempresas y pequeñas empresas de recibir transferencias monetarias;

b) que las mujeres son las principales remitentes de remesas desde el extranjero y también los hogares de las mujeres propietarias de negocios son los principales receptores del dinero enviado desde el extranjero;

c) que los dueños de negocios más pequeños (medido el tamaño por el número de trabajadores, por el monto de ventas mensuales o por las ventas promedio por trabajador) reciben remesas en mayor proporción que aquellos negocios más grandes;

d) que las remesas recibidas en los hogares de los propietarios llegan en su mayoría desde los Estados Unidos, vía las compañías de remesas, como contri-bución o ayuda de los parientes ausentes y se utilizan preferentemente para cubrir gastos familiares;

e) que se reciben US$63.6 millones de dólares, es decir RD$892 millones de pesos al año, por concepto de envíos monetarios desde el extranjero a los hogares de dueños de microempresas y pequeñas empresas; y

f) que estas remesas tienen un impacto social y económico importante en los hogares y negocios de sus receptores, contribuyendo al sostenimiento de los hogares de los propietarios. Esto, a su vez, explica el mantenimiento en operación de unidades económicas de baja rentabilidad pero que contribuyen a la subsistencia de sus propietarios y familiares. Por ende, las remesas surten un efecto de estabilizador social y económico.


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